LA
NIÑA FANTASMA
En un pueblito colombiano llamado Ciénaga, hay una plaza, y en el
centro de ella, rodeada de rosales, alhelíes y malvones, hay un banco y junto
al banco, está la niña-piedra.
Las personas no instruidas suelen creer que es solamente
una escultura visitada por palomas. Sin embargo hay otras tantas que piensan
que esa niña, fría y muda, es fruto de un amor prohibido, que sus padres la
encerraron en su roca para luego abandonarse en un río cercano a la misma
suerte…
La niña-piedra no tiene nombre, nunca lo quiso. Todas
las noches su corazón despierta y vaga sin mucha tristeza por el pueblo. Es un
fantasma hermoso, muchos lo han visto, alguien incluso lo ha retratado. Lo
curioso es que, siendo de día piedra, la niña nunca está sola. Cada mañana,
cada tarde o crepúsculo, una pareja de amantes la acompaña en su silencio.
Se sabe, se dice que la niña-piedra es protectora del
buen amor.
Este el el primer relato del libro "NIÑAS" de la Editorial Adriana Hidalgo
Textos Jimena Néspolo
Ilustraciones Marta Vicente


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